MAMA FRAGUEL

Hoy al levantarme, me he parado frente al espejo del descansillo y he pensado que si llevara cinco días de fiesta no tendría tan mala pinta.

Pelo lacio y sin vida, ojeras, pijama/ chándal de andar por casa con diez años de vida y un tono cetrino de piel que ni los Cullen.

Siempre me gustó Musi de los Fraguel Rock y hoy hasta me parecía a ella, cuándo me dejé llevar tanto? A veces estás tan inmersa en tu papel de madre que se te olvida un poco cuidarte, hasta que el espejo te proyecta una imagen rodeada de señales de alerta y la sombra de un incipiente bigotillo horrible.

Me ha pasado factura que la Principesa grande lleve desde el jueves hecha polvo y que el Enano esté casualmente desde hace dos noches con la cuarta muela pujando por salir de la encía.

Creo que ayer ni me lavé la cara y no por falta de tiempo, si no, por lo que comúnmente denominamos dejadez. Así que hoy me he dedicado una horita a mimarme un poco, a volver a ser una persona presentable y que si el cartero viene a traer un certificado no arrugue la nariz al abrirle la puerta.

Nunca he sido muy amiga de modas, ni de seguir combinaciones de color socialmente acordes, pero creo que el conjunto de hoy no lo meto ni a la lavadora, va directo al cubo de basura.

Me he propuesto renovar un poco mi armario de básicos de andar por casa y deshacerme de todos aquellos que dan un poco de penilla, que por mucho cariño que les tenga, son “quitamorbo” total, pobre Papa Feo, que encima me mira con cariño cuando me ve. Y yo que no me corto un pelo en decirle que ni se le ocurra meterse en la cama con la camiseta que se ha puesto para estar por casa y con la que se ha fumado un par de cigarros en el tendedero, porque me ahuma las sábanas!

Antes de tener a los pequeños, me dedicaba un par de horas a la semana a mimarme: cera, uñas, pinzas, masajitos, probarme conjuntos, mirarme al espejo y lanzarme un par de besos y piropos, bueno eso no, pero en fin, que me cuidaba más vaya, incluso maquinaba planes de atracción fatal para mi chico, con velas, incienso y juegos varios; pero oye, desde que soy mama, creo que la parsimonia de Musi se ha adueñado de mi y me he vuelto más tranquila y contemplativa conmigo misma que participe y lógicamente pasa factura. Es un espiral y cada día te vas dejando un poco más, hasta que se te olvida que existe algo más allá del legging y del rimel mal puesto en el recibidor de casa.

También os hacéis propósitos de año nuevo o de semana nueva? Hay que mover el panderete y darle un poco de tónico a ese cuerpo madre! Rescatar una norma de mi abuela de vestirse correctamente (con algo no catalogable como pijama) aunque no vayas a salir de casa, va a ser necesario.

Y qué puedes hacer cuando no tienes un centro MAMIFIT cerca y  tienes a tus enanos literalmente entre tus faldas? Aprovecha la ocasión y a falta de pesas, buenos son niños, jijiji. Estiramientos con los peques, ejercicios de Pilates, salir a correr con ellos en el carrito, pasear a buen ritmo y bailar, bailar y jugar a ser felices y activos.

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Nosotros tenemos el Cantajuegos de Navidad totalmente aprendidito y no veas como nos movemos con los pajaritos, la marimorena y el tallarin!

Creo que si desde muy pequeños les acostumbramos a tener una vida activa, el sofá será menos tentador.

Así que Mama Fraguel hoy se queda aquí, recompuesta y monísima con su ropa de deporte para mover las caderas con su pequeño trasto, porque la Principesa sigue Cao técnico en el sofá, sufriendo aún las consecuencias de la vacuna.

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Y como decían Los Fraguel: VAMOS A JUGAR, TUS PROBLEMAS DÉJALOS!

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MAMA MALABARISTA

Finalmente los virus ganaron la guerra y los supervivientes resistimos a nuestra manera, ayer la mañana fue especialmente tranquila, pero tener encerrados a los dos pequeños durante más de 30 horas en casa no es sano ni para la salud, ni el orden del hogar.

Después de tener que recoger la casa como si de verdad se hubiese producido una batalla campal, nos vimos obligados a acudir a urgencias, la fiebre de nuestra Principesa no bajaba y a pesar de no subir a más de 39 era demasiado constante, rara.Sin apetito y con un dolor abdominal en el costado derecho, empezamos a plantearnos que quizá no era reacción a la vacuna, así que allá fuimos y el señor pediatra de turno, que fue amable y paciente con una mama investigadora, que había hecho demasiado caso a todos los posibles que ofrece la vasta información de Google, nos explicó que sí, que seguramente sea por la vacuna y que en todo caso de ser algo más, tipo apendicitis, debíamos volver a casa y seguir con nuestra vida normal y observar la evolución de la señorita, creo que lo dijo, más, por no decirme que dejara de investigar, que porque realmente haya algún peligro de complicaciones, así que con una palmadita en la espalda y la recomendación de que beba líquidos algo azucarados, nada de lácteos con lactosa y Apiretal en vez de Dalsy, volvimos a casa de nuevo.

Ella sin ganas de comer, con mucho sueño y bastante susceptible. Y el enano con ganas de juerga hasta las 00.30h.

La tranquilidad precede a la tormenta dicen y hoy la revolución empezaba a las 8h de la mañana, nada de dormir como lirones.

Ponerse en marcha, desayunos, Papá Feo no te vayas a trabajar! Pañales que desbordan, dibujos animados que no gustan, libros que están mejor esparcidos en la alfombra, lavadoras que se acumulan, llamadas de familiares con ganas de hablar, correspondencia sin abrir, el último brick de leche y mañana no abre el súper, no quiero tomar la medicina, dónde he puesto el termómetro, la comida, BASTAAA!

Hay que cambiar el ritmo, vamos a dejar de hacer malabares y centrarnos en algo que nos calme, que no son ni las 12h del mediodía.

Solución: manualidades, música ska e incienso!

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– Traigo papeles de colores, corchos, pegamento y tijeras y si hacemos algo pequeñaza. Elige un color y tijeretazo por aquí, tijeretazo por allá, abracadabra, que saldrá?

– Haz una princesa mama que sea azul cielo, soy yo! Soy yo!

– Y tu haz un príncipe.

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– Es nuestra familia! Están alrededor de una mesa y van a comer galletas con forma de corazón! Hacemos galletas mama?

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Este ratito, jugando con ella, con el color azul cielo nos ha tranquilizado, es el poder de este color, que transmite serenidad, puede que inconscientemente fuera lo que ella buscara, al igual que yo lo necesitaba. Nos ha hecho desconectar de la espiral que nos habíamos metido. A veces, estamos tan centrados en que hay un millón de cosas que nos agobian, que no pensamos en sentarnos y respirar.

Además hemos trabajado la psicomotricidad fina lo que ayuda mucho a los peques a tener el control de sus movimientos y les hace desarrollar nuevas habilidades: concentración, acción/reacción…

Ya más tranquilos es mucho más fácil comer y sentarse un poquito en el sofá a leer un cuento pre-siesta. Y en cuanto estos pequeños sucumban nosotros podremos hacer nuestras tareas y quehaceres de forma más eficiente, sin olvidar de hacer unas galletas y de dedicarnos un ratito a relajarnos, mmm, que bien suena!

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Vosotr@s a qué recurrís en estas ocasiones? La Tv no me gusta demasiado, es más una compañía que solemos tener de fondo, pero intentamos evitar que sea el centro del entretenimiento. Sois de los que buscan posibilidades en internet, libros o tiráis de imaginación? Hacéis teatro, musical o tiráis de juegos de mesa? Alguna vez recurrís a relajar el ambiente convirtiéndoos en Sister Act? aceptamos sugerencias!

Creo que esta Principesa ya está un poco mejor. Ya veremos cuando se acerque la noche que ya sabéis que siempre la acompañan unas décimas…

Bisou de couleur bleu!

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MAMA ENFERMERA

Aquí estamos, en una de esas ocasiones de crisis familiar moderada, los virus nos han atacado y han ganado esta batalla, infectando a uno de nuestros soldados.

El pasado martes, llevé a los pequeñajos a vacunarles de la varicela, el enano por los quince meses y la mayor el recuerdo de los cuatro años. Nos ha venido como anillo al dedo la fecha de regreso de la vacuna.

No sé si estáis de acuerdo con vacunar a los niños, nosotros sí, creemos que si tenemos la oportunidad de prevenir bienvenida sea. Consideramos que es como dotar de armadura, casco y escudo a nuestros hijos. Respetamos a quien no lo vea así.

Mis pequeños macarras fueron dos valientes, no se movieron nada y tampoco lloraron, salieron de allí con una gran sonrisa, gracias a una enfermera tan empática como simpática. Y sin necesidad de sobornos. Bueno, calló pizza para cenar, pero eso no cuenta, no?

Hasta ahí todo bien.

Pero. Siempre hay un pero en una buena historia.

Hoy me han llamado del cole para que fuera a por mi Principesa grande, casi 39 de fiebre. Supongo que reacción a la misma. Vosotr@s también tiráis del Señor Google para buscar respuestas a estas grandes dudas de la maternidad/ paternidad? Es normal? Puede tener más síntomas? Paños de agua, Apiretal y muchos líquidos? Si le dura más de dos días voy al médico?

Eso o la llamada a Mamie S (mi madre) para que me diga cómo actuaba ella en estas ocasiones y que me acabe contando alguna anécdota de su infancia o de la mía y de mis hermanos que me hace sonreír y olvidar por un momento que estoy preocupada.

Así que aquí estamos, con mi chica en nuestra cama desde que ha llegado del cole, bebiendo agua a morro como a ella le gusta y viendo dibus en estado de semisueño. Pobre. No parece ni ella, tan mansa, sin decir una palabra. Mi niña que tanto habla y con sus grandes palabras que a veces no le caben ni en la boca…

Y para rematar la faena, los virus no contentos con hacer caer a la infantería, me están rondando y se asoman a mi garganta y nariz, anunciando un posible trancazo.

Pero no, no podrán con nosotras y mañana al despertar, en el campo de batalla se izará la bandera de nuestros colores.

Bendita homeopatía y las gotas L52! Qué método usáis vosotr@s para atajar catarros? Mi chico y yo cada vez que nos vemos en la inevitable espiral con destino a “villa gripe” nos tomamos 3 ó 4 veces al día este compuesto y solemos capearlo bastante bien.

Por el momento, los dos hombretones de la casa se mantienen en pie de guerra y velarán esta noche al pie de nuestro castillo.

Un paquet de bisou!

Sin título

 

P.D. En estas ocasiones, pienso mucho en la declaración de @nirosaniazul y cuando mi hija/paciente por un día, me pide que me quede con ella y la abrace, pienso, que es cierto, que lo mejor para ellos, somos nosotros, Papa Feo y Mama.

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LomejorErestu

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MAMA COBARDICA

Anoche fue otra de tantas noches en las que me cuesta dormirme porque tengo el runrún en mi cabeza, de porqué no espabilo de una vez y hago algo con mi vida.

Mi sueño desde muy pequeña y a muchas os parecerá anticuado y aberrante, fue ser madre, madre joven. Por eso mi santa madre, en una decisión muy acertada, en cuanto vio que me relacionaba más íntimamente con el sexo opuesto, decidió que debía tomarme la píldora si me parecía bien y acepté. Además de prevenir con la gomita ETS y demás, poner más impedimentos a un posible embarazo adolescente, que yo habría sido incapaz de trocar y que habría recibido de buena gana, inconsciente, inmadura, loca, lo que queráis, pero era lo que había. Y os aseguro que mis padres no son para nada de los que me habrían puesto de patitas en la calle dado el caso, libertad ante todo, incluso a veces demasiada. Crecer sin límites es complicado, porque hay momentos en los que no sabes parar, no te han enseñado y se te acaba yendo de las manos.

Pero bueno, al final mi historia de adolescente hormonada y macerada en alcohol pasó y después de conocer a mi pareja, asentar juntos la cabeza, aceptar casarme por la iglesia y relegar mis ansias de ser madre más tiempo del que yo deseaba, por fin con 27 años tuvimos a nuestra Principesa Macarra y con 30 al enano.

Ahora, después de un año de dedicarme al cien por cien a la maternidad, puesto que mi puesto de trabajo no conciliaba con nuestra idea de familia, y como me dijo una excompañera, cada uno tiene sus prioridades, efectivamente, (aunque no coincidiera con su forma de pensar); ahora que la lactancia está completamente asentada y vamos de camino hacia al destete con paso lento pero seguro; me surgen dudas, ideas, comidas de tarro y el “no sé qué hacer con mi vida” planea sobre mi cabeza.

Soy una persona con gran facilidad para las manualidades artísticas, en papel, tela, dulces, etc… siempre he tenido varios proyectos en mi mente que podría realizar. Veo lo que hacen otros y pienso: yo lo habría hecho de otro modo, o le incorporaría esto, o quitaría aquello. Me pongo a ellos, empiezo un curso, un prototipo y…

Lo acabo abandonando, nunca termino lo que empiezo, no defino.

Me paraliza la pereza, el miedo a que salga mal, las excusas se amontonan y los proyectos sin terminar, cuelgan como bocetos, en blocs, armarios y cajones…

Soy mamá cobardica, me escondo en la falta de tiempo, de espacio y de dinero y cada noche me enfado conmigo misma y me prometo que mañana será otro día, que empezaré de nuevo y esta vez no lo dejaré, pero así pasan los días, y como dice Papá Feo el hueco en el sofá es cada vez más cómodo.

Hay una frase en la película de Rapunzel, en la que Eugene le dice que una vez cumplido un sueño, aunque no sea todo lo que ella soñó que sería, “tienes la oportunidad de ir a buscar un nuevo sueño” y El Jorobado de Notre Dame “La vida no es un deporte que se mira, si pasas el tiempo observando, verás tu vida pasar y tu te quedas atrás”.

Así que con estas premisas a imprimir y colgar en mi escritorio para alentarme a mover el pandero, habrá que cambiar el rumbo hacia la nada, por uno que aunque indefinido, me lleve a un destino que me llene y me haga sentir completa.

Lo que tengo claro, es que mi sueño de ser madre, ha superado todas mis expectativas, me ha hecho conocer facetas mías y de mi pareja que no conocía y me ha convertido en otra yo, dándome otras percepciones, afianzado ideas y desechando otras. Es una parte de mi vida en la que intento dar lo mejor de mi, procurando no perder la paciencia ni la sonrisa y con el precepto “ellos serán niños sólo una vez, tu madre toda la vida” por bandera.

Por ende, superar nuevos sueños seguro que es igual de gratificante y además no puedo quedarme sentada en esta primera parada de mi viaje, tengo que recuperar un poco mi espíritu aventurero de aquélla adolescente atolondrada que fui y tirarme de cabeza a otra nueva iniciativa.

No sé si os habéis visto en esta situación alguna vez, si os habéis sentido perdidas y momentos en los que sabéis que vuestro único lastre sois vosotras mismas.

Mundo allá voy y no pienso seguir frenándome!

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Bisou d’arcanciel!!!!

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MAMA SANDWICH

Este fin de semana ha sido intenso.

Cualquiera diría que con los años aprendemos a asimilar las malas noticias de forma más madura, yo me he dado cuenta que soy muy mamá avestruz en estos casos.

Esta vez, mi forma de “hacer como si nada hubiera pasado” ha sido respaldarme en mis Principesos, en no poder privarles de un fin de semana planeado a tope y muy esperado, sobre todo por la mayor.

El viernes, tras recibir la noticia de la pérdida repentina de un familiar cercano, demasiado joven para marcharse sin despedirse, con demasiadas personas que dejar atrás echas polvo de estrella, decidí que los enanos y yo no haríamos el viaje al pueblín y que mi marido se fuera con mi madre y hermano a apoyar a nuestra familia.

Seguimos adelante y según lo prometido a mi chica grande fuimos a Madrid, a probar una clase de pintura en PENTIMENTO, no sé si lo conocéis, pero viendo la cara de felicidad de la enana, os lo recomiendo encarecidamente. El camino de vuelta a casa dura 1h y creo que no habló de otra cosa, de hecho no se quería ir de allí; éstos proyectos alternativos para los peques de la casa son magníficos para salir de la rutina.

En fin, a lo que iba, una vez en casa, a sabiendas que la pequeña nube de felicidad que había embutido en mi cabeza se diluiría en el silencio de la noche, ni corta ni perezosa, impuse que esa noche dormiríamos los cuatro juntos en la cama, Papá Feo, Mi Gigante Enano, Mamá y Mi Macarra con Tutú… Evidentemente, a pesar de lo que puedan contradecir en los cuentos de hadas, no dormimos especialmente bien, bueno los enanos sí, pero Papá Feo estaba fuera de la cama a las 7h y nosotros tres una hora después también.

Sabéis esa sensación, de tener una sonrisa en la cara y de estar roto por dentro, así me quedé yo cuando nos despedimos de Papá Feo, para coger distintos caminos el sábado, él se iba a acompañar a la familia, a servir de apoyo, a estar cerca de los nuestros y yo me iba a la fiesta de la jornada de puertas abiertas del cole de la pequeña Principesa Macarra, actuaba ella, unas canciones en inglés, se había preparado para ello, tutú rosa y corona, no podía decirle que ahora no iba a poder ir y ver su mirada de decepción aunque les dure diez nanosegundos, era importante para ella…

O puede que como os comentaba al principio, yo usara esta excusa para no enfrentarme al dolor de mi familia, a ver a mis primas, unas niñas grandes ya, destrozadas, forzando sonrisas de agradecimiento por estar allí con ellas, o a su madre reviviendo una pérdida, identificándose a su madre, a mi tía… puede que no me viera capaz de ir.

Puede que no quisiera exponer a mis pequeños tampoco a esa situación, ya sabéis, quien algo quiere, encuentra la manera, quien no, encuentra excusas.

Si os interesa, el sábado fue un día maravilloso para Los Principesos, actuaciones, circuitos, parques, Burger King y su parque de bolas, de nuevo parque al solecillo de la tarde y sesión de pelis. Además de apuntarse mi hermana, La Tita-Ta, a cenar y a dormir, por lo tanto para ellos, un sábado redondo.

El domingo amanecí “mamá sándwich” entre los dos pequeños, totalmente aplastada, como la mermelada en el emparedado de la tartera de la merienda… una sensación muy agradable, hasta que te das cuenta de que te haces pis a mares y que tienes calambres en todo el cuerpo, por quedarte estática, no vaya a ser que se despierten en modo ogros.

Te acabas rindiendo, deslizándote cual culebra por debajo del nórdico, moviéndote como un depredador silencioso por la habitación, y cruzando los dedos porque no les despiertes con el sonido a cascada por aguantarte sin mear toda la noche… Resultado: cuando te crees ya vencedora y te has servido el primer café, en ese momento justo en que tus posaderas rozan el taburete de la cocina y vas a suspirar, unos pasos te hacen saber que esos 10 minutos de agonía, no han servido más que para que contraigas el estómago y practiques los hipopresivos involuntarios…

Espero que paséis una feliz semana, nosotros tenemos planeado no dejarnos llevar por el sofá y el cantajuegos y hacer algo más que estar en modo madre con la teta fuera, penando con una sonrisa en la cara, por no llorar en voz alta. Propósito para esta semana, empezar un nuevo cursillo online, para que el cerebro no llegue nunca a modo siesta!

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Joyeuse semaine!

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